
¿Qué innovaciones tecnológicas de otros sectores (como el retail o la banca) se están adaptando con éxito a las bibliotecas?
Tanto las bibliotecas como en el comercio o la banca la tecnología pretende dar más autonomía al usuario y minimizar las tareas más básicas y repetitivas para que el personal pueda dedicarse a tareas más cualitativas.
Algunos ejemplos:
- Diversificación de los “productos” y servicios disponibles. Las bibliotecas han pasado de ser depósitos de libros a ofrecer juegos, material informático, eBooks, audiolibros, revistas digitales, salas de trabajo colectivo, salas de proyección o impresoras 3D.
- Autopréstamo por radiofrecuencia. Con un chip en cada libro, el usuario deposita su pila en la máquina, pasa el carnet y los préstamos quedan registrados al momento.
- Reservas y gestiones online. el usuario puede consultar el catálogo de la biblioteca on line y reservar los documentos de su interés sin tener que acudir físicamente a la biblioteca
- Casilleros inteligentes. Inspirados en los lockers del comercio electrónico, estos casilleros colocados fuera de la biblioteca permiten recoger las reservas a cualquier hora, independiente de los horarios de la biblioteca.
- Recomendaciones personalizadas. Los catálogos ya no solo sirven como buscador, sino que como en una tienda online usan un algoritmo para detectar los gustos e intereses de cada usuario y sugerirle títulos y autores afines, o avisan por ejemplo de que existe la versión en audiolibro. Resuelven la clásica duda «¿y ahora qué leo?».
- Todo en el móvil. El carnet físico, como la tarjeta del banco, está dejando paso a la app, bien sea para renovar préstamos, reservar sala de estudio, consultar la agenda cultural o acceder a revistas digitales.
- Búsqueda conversacional con IA. Son asistentes de IA que guían al usuario en lenguaje natural en su búsqueda de información, de forma más eficaz y en total autónoma. Es importante subrayar que son guías de búsqueda: no pueden ni leer ni resumir el contenido de los libros respetando los derechos de autor.
- Acceso único y simplificado. Con SSO o autenticación remota, el usuario accede por ejemplo al campus virtual de su universidad sin pasos intermedios ni contraseñas adicionales.
¿Cómo diseñar interfaces que sean realmente inclusivas para personas mayores o con discapacidad cognitiva?
Las nuevas tecnologías son una gran oportunidad para que las bibliotecas recuperen o conquisten estos públicos. Para mí, partiendo de nuestra experiencia en eLibro, hay tres ideas clave:
- Una interfaz sencilla y legible. Un solo objetivo por pantalla, con las opciones imprescindibles y todo redactado en un lenguaje claro, sin términos técnicos. Si hay que explicar cómo se usa, el diseño no está terminado.
- Que cada persona pueda adaptar la lectura. En eLibro, por ejemplo, el usuario puede cambiar la tipografía y dejar fijada por defecto una fuente para personas con dislexia.
- Alternativas a la lectura. Ofrecemos un conversor texto / voz, disponible en varios idiomas, de modo que se puede escuchar un libro en lugar de leerlo. Lo mismo vale para los audiolibros, una magnífica oportunidad para personas con dificultades o limitaciones visuales.
¿Qué esperas de las XXIII Jornadas Bibliotecarias de Andalucía?
Llevo 25 años en eLibro, así que mi mundo profesional es el de las bibliotecas y editoriales académicas y especializadas, las universidades y las nuevas tecnologías.
Precisamente por eso estas jornadas me hacen especial ilusión: son una ventana abierta a otras bibliotecas, otros públicos y otros profesionales.
El programa de este año gira en torno a temas que quedan lejos de mi día a día: el papel de las bibliotecas en el entorno rural, la huella ecológica de los edificios y servicios, la importancia cada vez más apremiante de la alfabetización mediática, etc.
Desde mi experiencia, 100% digital, tengo mucho por aprender y espero algo que aportar. Por ello vengo ante todo a escuchar, descubrir nuevas realidades y desafíos, conocer a nuevos bibliotecarios, y a detectar en qué eLibro puede mejorar su oferta y responder a nuevas necesidades.
¿Qué opinión te merece el trabajo de la AAB en favor de la profesión?
La AAB tiene una larga y prestigiosa trayectoria a favor de las bibliotecas y de sus profesionales. Ha tenido a bien siempre de defender la profesión ganándose el respeto de todo el sector dentro y fuera de Andalucía, es un referente absoluto a nivel nacional.
Además de representar a la profesión, hace una magnífica labor de formación, difusión y concienciación con la gran variedad de actividades, grupos de trabajo, premios, boletines, etc. Todo ello hace de la AAB un espacio de intercambio real, a la vez profesional y personal, que es lo que más necesita una profesión que cambia tan deprisa.
Para eLibro es una suerte tener un interlocutor así y participar a estas jornadas: nos permiten escuchar de primera mano qué preocupa a las bibliotecas, cómo podemos atender sus necesidades y detectar nuevas oportunidades. Llevamos desde el 2004 trabajando de forma ininterrumpida con el CBUA, el Consorcio de Bibliotecas Universitarias de Andalucía, un consorcio eficaz y muy bien organizado, con el que siempre es agradable colaborar.
Por eso para eLibro es un orgullo patrocinarlas y acompañar a la AAB en esta edición, y conocer a diferentes profesionales tanto de Andalucía como de otras regiones.